Capítulo 1

¡Que llueva! ¡Que la vida vuelva!

Mar azul del cielo
nuestros ojos están en ti,
que se llene de nubes negras
que el llanto de la Tierra
en lluvia la devuelvan.
¡Remoja! ¡Remoja! Gritan las aves con su canto
abriendo sus alas queriendo atrapar la vida.
El oso, el tigre, el kapibara respiran con dolor,
los bosques son ceniza,
la Tierra se termina de quemar.

Madre lluvia, lluvia buena
deja tus chorros caer,
el agua de la lluvia es vida
el agua pura es vigor
la madre tierra con su amor
de las cenizas se levante
que su aliento verde impregne
¡Que a la tierra la vida vuelva!

K’intu Tapuy

Ma
ma
llay,
Kukallay,
Qhun     qurisqa     Ch’ill
misqapu    wan; Iskay    Makiy
wan Qan     manta Hap’i     payukus
paymi; Ta   wantinsuyuq    Apunkuna
man Phuku  rispa, Ch’uya  Sunquywan
Waqharishay  ki, Tapurishayki.  Kikillanta
Willarikuway, Mamallay, Willka Lap’i. May
qin T’ikatataq Kunanri Aqllarisaq? Nuqaqa
Munani, Chiripipas Wayrapipas, Llantuypa
Puka Lastrunta Qatispa Purillaqtam. Apu
Wamankunaq Rimayñinmi Kanki. Machuyku
naq Akunan, Kawsay Lap’i, Hanpi Lap’i.
Sut’intapuni Willariway, Kukallay,
Mamallay. Rimayñiykimantan Llapa
Kawsayñiy Hap’ipakun. Q’apay
ñiykiwan, Q’umir Uyaykiwan
puni, Ñiway: Pay T’ikatan
Apukuna Qanpaq
Aqllaran Ñispa.
Mamallay,
Kuka
llay!

Ma
ma
llay,
Kukallay,
Qhun   qurisqa   Ch’ill
misqapu  wan; Iskay   Makiy
wan Qan  manta Hap’i  payukus
paymi; TawantinsuyuqApunkuna
man Phukurispa, Ch’uyaSunquywan
Waqharishayki, Tapurishayki.Kikillanta
Willarikuway, Mamallay, Willka Lap’i. May
qin T’ikatataq Kunanri Aqllarisaq? Nuqaqa
Munani, Chiripipas Wayrapipas, Llantuypa
Puka Lastrunta Qatispa Purillaqtam. Apu
Wamankunaq Rimayñinmi Kanki. Machuyku
naq Akunan, Kawsay Lap’i, Hanpi Lap’i.
Sut’intapuni Willariway, Kukallay,
Mamallay. Rimayñiykimantan Llapa
Kawsayñiy Hap’ipakun. Q’apay
ñiykiwan, Q’umir Uyaykiwan
puni, Ñiway: Pay T’ikatan
Apukuna Qanpaq
Aqllaran Ñispa.
Mamallay,
Kuka
llay!

Picaflor esmeralda

iOh Sol, oh Luna, alumbrad mi camino!
No bajes tan temprano Sol, alumbra todavía.
Tarda un poco, Luna,
es lejos mi destino, tengo miedo a la sombra.

Picaflor esmeralda, oculta tus alas doradas,
no me atajes, picaflor esmeralda;
cual paloma que ha perdido a su polluelo
me está buscando mi madre;

¡Oh cilili, cilili, hermosa flor!
ya ves cómo lloro,
gritando como los ríos,
como los vientos; ¡hay hermosa flor!

En tu día

Bulle el áureo sol
Reverberando la nieve
De la cresta del Ausangate;
Los cerros despiertan
Reverdecen las flores
Al llegar tu onomástico

Y yo tan feliz
Con el corazón pleno
/te saludo,
De las punas te traje
Una borla tejida
Con hebras de paja
Con hilos de sangre

A los luceros que retozan
/en la noche
Sonsaqué su sonrisa
Para colmar tu faz;
De la blanca nieve
/desagüé
Su llanto de gotas
Para irrigar tu corazón

Capullo floral,
Chica vivaz
Nunca brote de tus ojos
Lágrima fatal,
Jamás se pose
En tu corazón
La bruma de la pena;
Vive feliz por siempre

La agonía del dansaq

Gran bailarín y aguerrido danzante de tijeras,
Fortalecido con las fuerzas de nuestras tierras retoñabas como la vegetación abundante
Vigoroso y agilito caminabas en aquellos tiempos del resurgimiento andino
Tu presencia y tus pasos en la plaza ya brillaban como la mañana que resurge de la noche
Como el nuevo día que aparece desde la aurora irradiaba tu carita en el firmamento
Hasta tu aliento despertaba nuestros corazones dormidos
Desde los tiempos remotos ordenabas nuestras costumbres milenarias
Ya sea en el frío, en el calor o en las heladas defendías nuestras danzas
Hacías aparecer a los nuevos bailarines como el relámpago brillante
Excluías a quienes dañaban nuestra cultura para que el hombre andino se levante
Con tu presencia alegre opusiste resistencia al castigo ajeno
Venciste a los que nos desarraigaban y te fuiste bailando como la brisa suave
Dando vueltas enseñoreadas hacías retroceder a los extranjeros para que ellos deliren de miedo
Aún en la agonía de tu corazón, bailabas el canto del triunfo.

Hacías brillar la obra de nuestros abuelos como el agua limpia de los rocíos sonrientes
Nuestras danzas retumbaban como el río estridente de los inviernos
Para que nuestras querencias perduren hasta la eternidad.

Fortalecido todavía con el aliento vibrante de nuestra madre tierra
Hasta temblando de las amenazas extrañas mantenías viva la esencia de nuestros pueblos
Hasta en las épocas de escasez te levantabas bebiendo tu saliva agria
Hasta en los tiempos de la destrucción estabas resistiendo la imposición foránea
Calmaste a nuestros rebaños en la oscuridad cuando estaban perdidos
Hasta en el borde de la muerte, tu corazón agonizante no se apagaba
Más bien resurgías aguerrido contemplando las cuestas empinadas
Para que las nuevas generaciones continúen practicando tu baile milenario.

Danzante mágico y ataviado de colores,
Irradiando como las estrellas resurgías desde las nubes densas
Cuando aparecías por arriba o por debajo de las cumbres
Tus hermanos y tus hijos a tu encuentro llegamos
Para bailar con un solo sentimiento y un solo corazón
Todos alegres estamos presenciando el retorno del gran día
Hasta los sufrimientos y la escasez de alimentos se esfumaron
Y los pueblos hermanados en este encuentro estamos cantando en tu nombre
Hasta nuestros gritos como el sonido del río está alegrando a todo el pueblo
Ahí no más juntos reunidos estamos bailando de alegría
El sufrimiento del dansaq en este mundo hace brotar una nueva vida para todos.

El Misitu de Arguedas

Tayta Arguedas,
desde el hanan pacha estás contemplándonos
que esta noche de relámpagos estamos bailando y entonando
tu canto de toro velay que vibra en nuestros corazones
Mientras tu melodía en honor a tu Misitu estremece en la voz de la multitud,
nuestros comuneros cerca del wamani Qarwarasu ya están anunciándote
Ahora mismo la chicha y coquita están ofrendando
Para que les conceda la salida de tu Misitu.

Desde la pampa Qoñani tu Misitu se erige con sus ojos azulados
como el puma que asecha a su presa
Desde su morada, tu illa se prepara para defender su manada
y mueve su cabecita a nuestro tayta wamani como preguntando su destino.
Al ritmo de los zurriagos y el chillido de los waqrapukus
tu Misitu inicia su danza mágica en la explanada de su querencia.
Caminando entre los pedregales y pajonales se refleja en el agüita del puquial
Avanza y retrocede como invitando al compás de su baile enseñoreado
El ayer y el hoy se reencontrarán en esta linda convivencia
para abrirse a un nuevo resplandor.

Qué aguerrido y bravo tu Misitu nos miraba para un costadito
hasta su cola despampanante flameaba como los zurriagos del ganadero
hasta sus cuernos puntiagudos como el arco iris estaban brillando
a quién corneará cuando mañana juegue en la plaza del toril
De quién su sangre beberá para alimentar sus entrañas.

Cuando la melodía del waqrapuku resuena en el pueblo
Lleno de furia y coraje tu Misitu ingresa a la plaza de toros
Con qué fuerza respira y brama frente a los espectadores enmudecidos
Pisotea, corretea y se prepara para embestirlos como al diablo.
Con sus pasos y movimientos revive nuestra yawar fiesta.

Tu canto del toril aviva nuestra querencia, tayta Arguedas
Con el arpa y el violín entonando estamos en la tierra que engendra tus sueños
y tu Misitu disfrutando la gran celebración con tus hermanos forjadores.

Tayta Arguedas,
Tu Misitu adornado con su enjalma multicolor volverá a su estancia
Embriagado con nuestra música y los cantos de despedida
Rejuvenecido y fortalecido se enrumba por la senda para ingresar a su morada
Qoñani cual madre cariñosa abre sus brazos para abrigar a tu Misitu
Ahí mismito vivirá retoñando nuestra cultura.

Brevedad

Es nuestra vida muy corta,
dura cual soplo del viento:
deberíamos vivirla
como simples pasajeros.

Estando vivos, debemos
comer para subsistir.
Si morimos, somos luego
comida de los gusanos.

Ch’awiyuyu mama

Hierbita linda,
de florcita amarilla,
de pollerita verde,
bonito creces sobre los ríos,
con el calor del sol,
a la sombra de la luna.

Alegre creces
como mis huahuas,
con las gotitas de la nube
y con mi cariño también,

linda mujer,
bonito naces
desde la tierra,
con tu sombrerito amarillo
y tu pollerita verde.

Mujer con gracia,
nunca me faltas,
como ch’uñu mama,
todo el año creces
como mi huahuita.

Cuando ya nada crece,
cuando todo se marchitó,
con tus gotas de rocío
limpias la carita de mis huahuas,
y tus hojitas verdes
bonito nos das de comer,
con sabor a hierbabuena.

Cada día,
con tu tallo blanco,
llenas nuestra negra pancita,
por eso alegres jugamos
en la orilla de los ríos,
con la barriga bombo bombito
con la pancita t’iqi t’iqicha.

Reina silvestre,
que bonito creces
como mi huahua,
con sombrerito amarillo,
con pollerita verde,
con el calor de inti tayta
con mi cariño también.

Si mi amor me abandona,
olvidando sus huahuas,
mirando tus hojas
con las barriguitas t’iqi t’iqicha
con la pancita bombo bombito
ya nunca lloraría.

El Arcoíris

Ruidosamente la lluvia está llegando
la chacra se llena de frescor
los árboles se mecen sensuales a la lluvia
los cerros comienzan a soltar desde lo alto
sus brillantes cabellos de plata.

—Yo también, quiero jugar con la lluvia
salpicando el agua correteo
de pronto en el cielo veo
¿Qué es aquello que está brillando?
con sus colores mis ojos está alegrando?

“Observa bien, me decía mi abuela…
el sol con los colores está jugando
para ello, la tierra de muchos colores hay que adornar”
Mirando los sembradíos me decía mi abuela:
“De verde, de rojo, de amarillo, de rosado
de azul, de naranja, de morado…
Y la Madre Tierra se alegrará
con el agua de la lluvia
con el calor del sol
y el amor de los hombres
el arcoíris creará.”
Me decía mi abuela…