Verso Libre

Hoja desprendida

En los amarillos del
ocaso donde muere el
día encargué al viento
que guarde tu nombre
hasta mi retorno

Escarbé a ciegas
obscuros caminos
buscándote.
Luciérnagas
gritándome
No lo vi pasar
nunca lo vi.

Sobre praderas
desnudas de viajante
peregrino
mis castigados
andares cayeron
en el espanto

Angustias
interminables
opacaron mis débiles
fuerzas.
Volé por los aires
bajo el surco abierto
que deja huella en el
mismo cielo
para buscarte
Hermosa hoja
desprendida

He salido con el sol
de verano
lloviéndome estos
inviernos de
congeladas nostalgias.
Todo es desolación.

A mi paso he visto
diez, cien, mil
caminantes como yo
llevando en sus
alforjas
ilusiones
copiosamente
silenciadas.

Es la nada de los
caminos
El elipsis de los
tiempos.

Busco la flor silvestre
que regué con
lágrimas
encargaré tu fuerza
y mi fuerza
en sus pétalos
para decir que
¡Te he de encontrar!
¡Te encontraré!
Aunque la vida me cueste. ¡Te encontraré!

Camino escondido

Son las miradas del alba
que anidando esperanzas
esculpen rostros fraternos,
son los venaditos hermosos
que juguetean alegres
en los parajes desolados.

Son los cortejos imperdonables
que acurrucados bajo un tunal
hilvanan caricias de la lluvia,
son los suspiros de torcaza
que siembran alientos
en los caminos escondidos.

Así es el querer, canto milenario
expresión ardiente del arrebol
coraje infinito del tiempo
ojitos negros de capulí
y lágrimas del viento frío
en los brazos de un pisonay.

Así es el amor, hermosa flor
silbido claro del pajonal
sonrisa de azucenas blancas
cabello de arco iris
y aroma de flor silvestre
en el pecho de la montaña.

Así es la ternura, rayito de luna
ensueño perpétuo de colibrí
suave mejilla del rocío
recuerdo de ilusiones despreciadas
y grito enfadado del silencio
en el vientre profundo de la tierra.

En tu día

Bulle el áureo sol
Reverberando la nieve
De la cresta del Ausangate;
Los cerros despiertan
Reverdecen las flores
Al llegar tu onomástico

Y yo tan feliz
Con el corazón pleno
/te saludo,
De las punas te traje
Una borla tejida
Con hebras de paja
Con hilos de sangre

A los luceros que retozan
/en la noche
Sonsaqué su sonrisa
Para colmar tu faz;
De la blanca nieve
/desagüé
Su llanto de gotas
Para irrigar tu corazón

Capullo floral,
Chica vivaz
Nunca brote de tus ojos
Lágrima fatal,
Jamás se pose
En tu corazón
La bruma de la pena;
Vive feliz por siempre

La agonía del dansaq

Gran bailarín y aguerrido danzante de tijeras,
Fortalecido con las fuerzas de nuestras tierras retoñabas como la vegetación abundante
Vigoroso y agilito caminabas en aquellos tiempos del resurgimiento andino
Tu presencia y tus pasos en la plaza ya brillaban como la mañana que resurge de la noche
Como el nuevo día que aparece desde la aurora irradiaba tu carita en el firmamento
Hasta tu aliento despertaba nuestros corazones dormidos
Desde los tiempos remotos ordenabas nuestras costumbres milenarias
Ya sea en el frío, en el calor o en las heladas defendías nuestras danzas
Hacías aparecer a los nuevos bailarines como el relámpago brillante
Excluías a quienes dañaban nuestra cultura para que el hombre andino se levante
Con tu presencia alegre opusiste resistencia al castigo ajeno
Venciste a los que nos desarraigaban y te fuiste bailando como la brisa suave
Dando vueltas enseñoreadas hacías retroceder a los extranjeros para que ellos deliren de miedo
Aún en la agonía de tu corazón, bailabas el canto del triunfo.

Hacías brillar la obra de nuestros abuelos como el agua limpia de los rocíos sonrientes
Nuestras danzas retumbaban como el río estridente de los inviernos
Para que nuestras querencias perduren hasta la eternidad.

Fortalecido todavía con el aliento vibrante de nuestra madre tierra
Hasta temblando de las amenazas extrañas mantenías viva la esencia de nuestros pueblos
Hasta en las épocas de escasez te levantabas bebiendo tu saliva agria
Hasta en los tiempos de la destrucción estabas resistiendo la imposición foránea
Calmaste a nuestros rebaños en la oscuridad cuando estaban perdidos
Hasta en el borde de la muerte, tu corazón agonizante no se apagaba
Más bien resurgías aguerrido contemplando las cuestas empinadas
Para que las nuevas generaciones continúen practicando tu baile milenario.

Danzante mágico y ataviado de colores,
Irradiando como las estrellas resurgías desde las nubes densas
Cuando aparecías por arriba o por debajo de las cumbres
Tus hermanos y tus hijos a tu encuentro llegamos
Para bailar con un solo sentimiento y un solo corazón
Todos alegres estamos presenciando el retorno del gran día
Hasta los sufrimientos y la escasez de alimentos se esfumaron
Y los pueblos hermanados en este encuentro estamos cantando en tu nombre
Hasta nuestros gritos como el sonido del río está alegrando a todo el pueblo
Ahí no más juntos reunidos estamos bailando de alegría
El sufrimiento del dansaq en este mundo hace brotar una nueva vida para todos.

Kawsaq

Aprisiona mis carnes si quieres,
Hiere mi corazón si quieres,
Arranca mi cabellos si quieres,
Ata mis manos y pies si quieres.

Tal vez, tal vez no pares
hasta ver que mi cuerpo se descomponga.

Si va a ser así, sólo mis gusanos me llevaran
hasta mi madre Pachamama.

¡Andaré también ahí!
Alimentaré a los árboles
con mi piel podrida.

Sí, generaré frutos en cualquier yerba
para que mis hermanos
para que mis hermanas se alimenten.

y entonces mis hermanos
y entonces mis hermanas
se fortaleceran aún más
con mi renacimiento.

Y así mismo
gritaré en la voz de mi hermano y hemana:

Sí! Soy Quechua
Sí! Soy Aymara
Sí! Soy Mapuche
Awajun!

¡Hazme lo que quieras!
¡Hazme lo que quieras!

Pero, jamás
me quitarás
quien soy.

Amor entre retamas

Sentada en la piedra grande del río
como sirenita encantadora de las cataratas
Me mirabas en silencio
Parecía que adivinabas mi pensamiento
para ratificar el amor que yo sentía por ti.

Cómo no voy a desear tu carita rosada
tus mejillas finísimas cual duraznos brillantes
acariciarlas tiernamente quería en todo momento
hasta tus ojitos chinitos me hacían suspirar de emoción
y las maripositas que divagaban en las riberas
eran testigos cuando por primera vez
sentí la dulzura de tus labios.

En ese día luminoso nuestros corazones eran recíprocos
porque los dos conjugamos nuestros sentimientos
tu aliento y el mío se confundieron en una promesa.

Yo te amé en medio de las retamas aromáticas
Sabíamos que nuestro romance prosperaría
como un nido de las palomas enamoradas
y mirábamos con mucho anhelo el futuro que nos deparaba.

Ahora que transcurrió el tiempo
está latente el perfume de tus besos con olor a las dalias
nuestro tierno amor vibra y retoña en cada suspiro y brillando como las florecillas
cuando en medio de las retamitas te amaba demasiado.

Lenguas muertas

El retórico verbo gustar
Las construcciones abstractas
no way

no tienen lugar
en el lenguaje llano de los runas

no güey

estudios de impacto ambiental es intraducible indecible
en la lengua de los mayas
de los mapuche
plan de contingencia
patrimonio cultural de la humanidad

es maleza en la boca
en el habla de las naciones amazónicas

Lengua-madre, lengua de acciones concretas, lengua viva
cuyo mejor lugar es la garganta
spoken word
hiriendo el ayre desde el medio
de la boca

no habla culta
giro lingual delante de las vocales

El discurso de un político
Lo que prodigan los académicos
imposible trasladar a las variantes dialectales del aimara
del guaraní

se evaporan
se desecan en la boca de las familias lingüísticas
dicción quechua

apretando los labios
rompiéndolos con el aire
de la voz
no se cumple
no ha lugar

pequeño Larousse ilustrado

no el amor
hay el que ama / el que no ama
ley del movimiento armónico simple

En su forma básica
los verbos no están en infinitivo (trabajar), están en imperativo
(¡trabaja!)

el verbo puriy / caminar es igual que viajar
apela al hombre no a la máquina

Género
y tensiones epistemológicas:
transversalidad y reconfiguraciones en tránsito

es lengua muerta

El Misitu de Arguedas

Tayta Arguedas,
desde el hanan pacha estás contemplándonos
que esta noche de relámpagos estamos bailando y entonando
tu canto de toro velay que vibra en nuestros corazones
Mientras tu melodía en honor a tu Misitu estremece en la voz de la multitud,
nuestros comuneros cerca del wamani Qarwarasu ya están anunciándote
Ahora mismo la chicha y coquita están ofrendando
Para que les conceda la salida de tu Misitu.

Desde la pampa Qoñani tu Misitu se erige con sus ojos azulados
como el puma que asecha a su presa
Desde su morada, tu illa se prepara para defender su manada
y mueve su cabecita a nuestro tayta wamani como preguntando su destino.
Al ritmo de los zurriagos y el chillido de los waqrapukus
tu Misitu inicia su danza mágica en la explanada de su querencia.
Caminando entre los pedregales y pajonales se refleja en el agüita del puquial
Avanza y retrocede como invitando al compás de su baile enseñoreado
El ayer y el hoy se reencontrarán en esta linda convivencia
para abrirse a un nuevo resplandor.

Qué aguerrido y bravo tu Misitu nos miraba para un costadito
hasta su cola despampanante flameaba como los zurriagos del ganadero
hasta sus cuernos puntiagudos como el arco iris estaban brillando
a quién corneará cuando mañana juegue en la plaza del toril
De quién su sangre beberá para alimentar sus entrañas.

Cuando la melodía del waqrapuku resuena en el pueblo
Lleno de furia y coraje tu Misitu ingresa a la plaza de toros
Con qué fuerza respira y brama frente a los espectadores enmudecidos
Pisotea, corretea y se prepara para embestirlos como al diablo.
Con sus pasos y movimientos revive nuestra yawar fiesta.

Tu canto del toril aviva nuestra querencia, tayta Arguedas
Con el arpa y el violín entonando estamos en la tierra que engendra tus sueños
y tu Misitu disfrutando la gran celebración con tus hermanos forjadores.

Tayta Arguedas,
Tu Misitu adornado con su enjalma multicolor volverá a su estancia
Embriagado con nuestra música y los cantos de despedida
Rejuvenecido y fortalecido se enrumba por la senda para ingresar a su morada
Qoñani cual madre cariñosa abre sus brazos para abrigar a tu Misitu
Ahí mismito vivirá retoñando nuestra cultura.

Te amo, rocío resplandeciente

Te callas
 Te enojas
  Te separas
   Te marchas
    Te resistes
     Te muestras indiferente
      Aún así
       Te busco
        Te sigo
         Te imploro
          Te necesito
           Te llamo
            Te tengo
             Te amo,
              rocío resplandeciente.

Cuando te quise                  Te reías todavía
Cuando te amé                   Deseabas otra vez aún
Cuando te besé                   agitabas con prisa
Cuando te acaricié                Suspirabas con más emoción

               Me mirabas con asombro
               Me llamabas con ternura
               Te asomabas con buen deseo
               Para unirnos en un solo sentimiento.