Hijo del Amaru

[musuqilla_product_author_name id=»»]
[musuqilla_product_author_thumbnail id=»»]

Ñawinchay, mayqin simipi: Runasimi English

Se inmutaron las montañas
cuando el universo tembló,
haciendo estallar su grito
arribó el indómito Qorilazo,
como el legendario Anqoayllu
abrió el pecho del ocaso
y como el águila sideral
rompió los silencios del pajonal.

Se puso de pie la multitud
cuando llegó el hijo del Amaru,
Walaycho entró a la plaza
con su poncho rojo “lechucero”,
como queriendo beber su sangre
jugueteó con el Mishito
y como insinuando conocer la muerte
apareció en las astas del toro.

Repicó y repicó la María Angola
evocando ayatakis fúnebres
y la muchedumbre reunida
imploraba al Apu Qaqansa
¡No mueras Qorilazo hermanoooooo…!
¡Viva Pancho Gómez Negróonnn….!;
en ese momento reventó el rayo
Walaycho se levantó y muy valiente
puños en alto, saludó a los chumbivilcanos.

¿Donde anduviste Qorilazo
mientras el wayanay desplegaba su vuelo?
¿platicabas con el tayta Inti
o secabas los sollozos de la Luna?
desde que partiste hermano
estamos aquí, junto a nuestro pueblo
haciendo crecer la furia
hasta que raye la aurora.

[musuqilla_originally_published_in]
[musuqilla_meet_the_author products_per_page=»6″ columns=»3″ columns_md=»2″ columns_sm=»2″ columns_xs=»1″ columns_mb=»1″ el_class=»author-other» id=»»]