Perú

Elogio de una lengua nativa en la lengua dominante (Garcilaso Inca revisited)

No con los ojos, con los labios en el pezón henchido
te fui prefijando, lengua madre
en la leche, en la boca, en el oído

No en los libros, en el seno materno te hallé
No en la rígida letra, en los sonidos, lengua oral
toda oídos

Ahora riges mi voz, mi oído
río Ene

mi honda caja de resonancia
acata
la leve penumbra cuando comparece

(lactancia materna)

tañido cósmico con el que llega la luz del alba

¡wak!

la exhalación de los bosques neblinosos

todo vibra en el universo

Un ciervo marca su territorio en las nacientes de un río
su pisada en el barro
salto de agua

se cumple en la boca de un niño andino

la intensidad del sol de mediodía, su ardor que refulge ¡k’an!

Indios, mestizos, criollos

es como tener
una oreja más

No en los diccionarios, en el firmamento sereno
resplandece ¡ch’ak!
el lucero del amanecer

la tranquilidad discurre thak

(estado del Buda)

Lengua de músicas aglutinantes

jilguero consorte / canario flauta

consonante vibrante bilabial continuativa
fricativa alveolar aspirada
oclusiva palatal sonora

concha acústica
fuelle
de las sibilantes ensordecidas
alineamiento de sonidos en mi garganta

yo escribo lo que mamé en la leche
y vi y oí
a mis mayores

Lengua madre / lengua útero
sufijos que se enciman

vástagos y rebrotes
en lo alto del paladar

hijuelos clan
(3er Ayllu, Hanan Cusco)

una palabra traba Tiempo y Espacio
otra, sujeta el sol

enseñar, aprender tienen la misma raíz
yacha
nacer, amanecer es lo mismo

Amor entre retamas

Sentada en la piedra grande del río
como sirenita encantadora de las cataratas
Me mirabas en silencio
Parecía que adivinabas mi pensamiento
para ratificar el amor que yo sentía por ti.

Cómo no voy a desear tu carita rosada
tus mejillas finísimas cual duraznos brillantes
acariciarlas tiernamente quería en todo momento
hasta tus ojitos chinitos me hacían suspirar de emoción
y las maripositas que divagaban en las riberas
eran testigos cuando por primera vez
sentí la dulzura de tus labios.

En ese día luminoso nuestros corazones eran recíprocos
porque los dos conjugamos nuestros sentimientos
tu aliento y el mío se confundieron en una promesa.

Yo te amé en medio de las retamas aromáticas
Sabíamos que nuestro romance prosperaría
como un nido de las palomas enamoradas
y mirábamos con mucho anhelo el futuro que nos deparaba.

Ahora que transcurrió el tiempo
está latente el perfume de tus besos con olor a las dalias
nuestro tierno amor vibra y retoña en cada suspiro y brillando como las florecillas
cuando en medio de las retamitas te amaba demasiado.