Perú

En sueño

En la puerta de la fría choza,
mientras comía un pan desabrido
he recordado
el más inquietante sueño de mi infancia:
“Río… cual blanca espuma tuya,
girando y girando
quisiera marcharme contigo…
Viento… cual ennegrecido alambre
silbando y silbando
quisiera extraviar mis huellas…”

“Beee! Beeee! Beeee!”

Huérfana mía, ovejita mía:
Nunca presagiamos
esta orfandad.
Ven, acércate,
tal vez tu presencia endulce este pan.

“Beee! Beeee! Beeee!”

Huérfana mía, ovejita mía:
Hoy se ha endurecido
el corazón de mi tamborín…
Y hasta en los cerros distantes
el llanto de caminos nevados.

Viajero

Camino caminas caminamos…
en el mundo terrenal
hemos nacido para caminar.

Hemos comenzado a transitar
desde nuestra lágrima primigenia
en el grito del ardiente fuego
en los brotes del canto de nuestro sueño.

Caminemos, aún caminemos.
El día de nuestro reposo…
A la orilla del mar
sólo nos espera la arena.