poder feminino

Kawsaq

Aprisiona mis carnes si quieres,
Hiere mi corazón si quieres,
Arranca mi cabellos si quieres,
Ata mis manos y pies si quieres.

Tal vez, tal vez no pares
hasta ver que mi cuerpo se descomponga.

Si va a ser así, sólo mis gusanos me llevaran
hasta mi madre Pachamama.

¡Andaré también ahí!
Alimentaré a los árboles
con mi piel podrida.

Sí, generaré frutos en cualquier yerba
para que mis hermanos
para que mis hermanas se alimenten.

y entonces mis hermanos
y entonces mis hermanas
se fortaleceran aún más
con mi renacimiento.

Y así mismo
gritaré en la voz de mi hermano y hemana:

Sí! Soy Quechua
Sí! Soy Aymara
Sí! Soy Mapuche
Awajun!

¡Hazme lo que quieras!
¡Hazme lo que quieras!

Pero, jamás
me quitarás
quien soy.

Éxodo

La niñez
pasea con el abuelo
en el final de su tiempo

mis pies
inauguran calzadas en el monte

y el éxodo comienza

¿Hasta dónde caminar?
¿Qué comer?
¿Qué darle a los niños?
¿Qué de vientres virginales?
violados en días sin luz?
¿Qué de las vidas germinadas
entonces?
¿ Dónde sus nombres?

Las verdes ojas de coca
recorren ciegas
y esconden
en el pajonal
sus andares

Las mujeres
resisten sus penas
son el filo de un hielo
sin retorno

Los ojos pequeñitos del molle
cobijan inocencia
temerosa
avanza mi legión
legitimando el despojo

Y todos
caminamos
en ruecas lastimadas
hilando desconciertos